Los fármacos vasoconstrictores nasales

Para solucionar la congestión nasal se usan fármacos vasoconstrictores, comúnmente llamados «descongestionantes nasales». Los descongestionantes actúan sobre los vasos sanguíneos dilatados de la mucosa nasal inflamada y reducen su volumen (vasoconstricción).

Esto hace que disminuya la congestión y permite respirar mejor durante algún tiempo. Pero, por su mecanismo de acción, no deberían utilizarse durante largos períodos. En particular, en los pacientes con enfermedades cardiovasculares (especialmente los hipertensos), el uso de descongestionantes nasales debe someterse al criterio del médico.
El uso de los vasoconstrictores está contraindicado en niños menores de 12 años y está permitido durante el embarazo y la lactancia únicamente tras haberlo consultado con el médico.

 

Los corticoides

Actúan reduciendo la inflamación, bloqueando los mediadores de la inflamación y la aumentada actividad de las células del sistema inmunitario provocada por la alergia.
Debe recetarlos un médico y son un remedio importante para las enfermedades alérgicas.

 

Los antihistamínicos

Contrarrestan la acción de la histamina, una de las sustancias más importantes en el desencadenamiento de la alergia. Son fármacos que se caracterizan por una acción rápida y son útiles para paliar los síntomas de las rinitis alérgicas. A menudo se utilizan en combinación con espráis nasales.

Aboca